¿Cuántas clases de rosquillas San Isidro hay? 🥯🍩

Es tiempo de rosquillas de San Isidro, se acerca la gran fiesta del patrón de la villa de Madrid y este año hay más razones que nunca para celebrarla. Con la cercanía de un verano en el que esperemos poder recuperar la normalidad y el fin del estado de alarma, hay más ganas que nunca de retomar las buenas costumbres en familia y con los amigos.

El día señalado será el 15 de mayo, pero semanas antes ya empezamos a hornear nuestras primeras rosquillas San Isidro para disfrutar más tiempo de esta delicia madrileña por excelencia.

 

¿Por qué comemos rosquillas en San Isidro?

 

¿Qué tiene que ver un humilde labrador mozárabe nacido en el siglo XI y llamado Isidro de Merlo y Quintana con unas rosquillas que ya se cocinaban en el antiguo Imperio Romano?

La tradición cuenta que un día el hijo de Isidro, Illán, se cayó a un pozo, y pudo salvarse gracias a las oraciones del labrador, ya que el pozo se llenó de agua de forma milagrosa. En gratitud, se dice que Isidro y su mujer, llamada María Toribia, hicieron voto de castidad, aunque lo cierto es que en esa época era usual entre los mozárabes que los matrimonios hacían voto de castidad al llegar a cierta edad.

El caso es que al convertirse San Isidro en patrón de la villa de Madrid, mucho tiempo después, en el siglo XIX, allí donde se suponía que estaban las huertas del santo empezó a celebrarse una romería, un lugar que sería conocido como la pradera de San Isidro.

 

Muchos comerciantes llegaban a la romería para vender sus productos, y la leyenda atribuye a una mujer conocida por el nombre de la Tía Javiera, procedente de Fuenlabrada o de Villarejo de Salvanés, la fama de sus rosquillas, que al parecer eran muy solicitadas.

 

Estas son las cuatro clases de rosquillas San Isidro

 

 

Las rosquillas “tontas”

Las rosquillas de la Tía Javiera no eran como las demás: no llevaban azúcar en la masa, sino aguardiente o anís, y estaban empapadas en un jarabe que al secarse se volvía rígido, lo que permitía que las rosquillas no se deshicieran al atarlas y transportarlas hasta Madrid.

Sin embargo podían resultar un poco sosas, por eso después se las llamó “las tontas”. Hoy en día es posible que sí contengan un poco de azúcar, pero se reconocen porque son las rosquillas San Isidro más básicas.

Su elaboración es muy sencilla, tan solo incluye en su receta huevos, aceite, azúcar, harina y anís. 

 

 

Las rosquillas “francesas”

El gran fama de las rosquillas de la Tía Javiera dio lugar a un enorme número de imitadores, hasta el punto que la reina Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, encargó a su cocinero, presuntamente francés, que mejorara la receta.

Así nacieron las llamadas rosquillas San Isidro “francesas”, que tienen más sabor porque incluyen un baño de azúcar glasé y almendra picada por encima.

El ingrediente característico de estas rosquillas es la almendra en grano. Llevan la misma masa que las ‘tontas’ pero posteriormente se añade yema de huevo para “pegar” la almendra, y también se suelen espolvorear con azúcar glas.

 

 

Las rosquillas “listas”

Son las más populares, las rosquillas típicas de San Isidro.

Para compensar la ausencia de azúcar de las rosquillas “tontas” y ofrecer una textura más dulce se idearon las rosquillas listas, que no llevan anís. En su lugar incorporan un baño de azúcar y limón, posteriormente se les vuelve a bañar en un glaseado de limón. Después se dejan secar hasta llegar a su punto adecuado.

Son fácilmente reconocibles por su intenso color amarillo.

  

 

 

Las rosquillas de Santa Clara

También hay una cuarta clase de rosquillas de San Isidro, que son las de Santa Clara, elaboradas originalmente en el Monasterio de la Visitación.

Tampoco llevan anís, se sirven cubiertas con un merengue seco de claras montadas y azúcar, lo que les da su característico color blanco.

 

 

Rosquillas San Isidro con y sin gluten, en La Oriental

 

No tendrás que ir a la pradera de San Isidro para disfrutar desde ya las deliciosas rosquillas de San Isidro, elaboradas de manera artesanal en nuestros obradores de La Oriental.

Además, este año Pastelerías La Oriental está de enhorabuena: ha sido galardonada con el Premio a las Mejores Rosquillas de Madrid, una distinción otorgada por la Asociación de Empresarios Artesanos de Pastelería y Panadería de la Comunidad de Madrid (Asempas).

En nuestra tienda online puedes encargar las rosquillas San Isidro que más te gusten: las listas, las tontas, las de Santa Clara o las francesas, o bien pedir un surtido variado.

Si quieres ir con su cesta preparada con todo para pasar el día en la Pradera de San Isidro, en La Oriental ponemos a tu disposición estas promociones 'Especial Picnic'.

En nuestro obrador especial para hornear productos sin gluten también preparamos rosquillas San Isidro aptas para personas con celiaquía.

Puedes recogerlas en tienda o recibirlas en tu propia casa, ¡cómo más te guste! Si te resulta más fácil, también puedes hacer tu pedido por teléfono, en el número 91 034 20 52 (con gluten) y 91 559 70 45 (sin gluten).